CONTAR LUNAS
I
Es difícil contar las lunas, cuando
la mirada no alcanza a
contemplar la línea divisoria
-infinito fracturado-
Las noches agolpadas en el pecho
se rinden a las sombras;
y escurridizas, se hacen lágrimas.
Imposible es su cálculo
a menos que las integre una a una
en frascos de onerosísimos perfumes
aromando con ellas las mañanas.
II
Debe de servir de algo esta torpeza
de encarrilarme amarga,
en el acto nocturno del recuerdo,
de cargar las lunas
sabiéndome fragilidad albina,
con la ceguera de los ojos reales
que no pueden contemplar,
lo etéreo del amor, que en mi emana.
Recuento imposible.
Sólo resta esperar a que aparezca el alba
con su bolsa de luz a que ilumine.