miércoles, 24 de diciembre de 2008

Destiempos...






Que ya es tarde... lo sé.
Me lo dice e l grillo junto a
la puerta de mi casa
que canta tu nombre.
Me habla de ello también
la crecida amapola
y un calendario mutilado.

Tantos llegamos siempre a destiempo
que los relojes se vencieron,
ellos también se cansaron de esperarme.

martes, 23 de diciembre de 2008

El viernes por fin vacaciones, desde hace casi un año de trabajo. Sábado por la mañana me fui por mi mamá a la estancia a dos horas de camino de mi ciudad. Estoy con ella desde entonces. He procurado disfrutarla cada instante. Nuestro lugar de operación...la cocina.
Se ha instalado en la planta baja de la casa, hemos adaptado la oficina de mi marido como recámara. Por aquéllo de ya no puede moverse y la silla de ruedas dificulta las cosas.
Su Alz Haimer, o "Hazme reír", como me ha dado por llamarle por no querer llorar y preferir reír, nos ha hecho fácil estos días.
Hoy decía que yo, no era yo, y aunque duele y mucho, nos hacía infinita gracias cuando nos preguntaba: quién es esa amiga de wiki(mi hijo), esa cachentocita, gordita que estaba con él y qué decía que eres tu?. Y yo con cara de .... what? o sea, soy gordita, cachetoncita.... ta bueno pues, y nos moríamos de risa.
Se ha convertido en creadora de metáforas hermosas y risueñas cuando olvida las palabras, por ejemplo, para mencionar su pierna más enferma, que no puede mover absolutamente nada dice... muéveme el martillo. Y obvio es, que es por lo que le pesa o cuando olvida el nombre de mi hija, dice: dónde está ésta...mmmmm....la carita de sol? Ella en primaveras y yo lloviéndome.
Cómo la amo, a ella a mi madre.

martes, 16 de diciembre de 2008

EEllos son…Ellos esperan.




Ellos son…
la luz tras la puerta cerrada
los ojos llenos de trigo en germen
el mendrugo bajo el brazo
en la boca el sol de abril y la sonrisa.

Ellos buscan…
Siempre buscan -indagadores-.
Recorriendo los aromas de los bulbos.
Son alquimistas,chamanes,carpinteros,
enfermeras, robóticos y de ciencia Aristotélica.

Ellos esperan
En una banca ajada por generaciones
a que llegue el barniz maravilloso
donde vean adornados ésos… sus sueños.

Insisto…
ellos esperan.