
Esta necesidad de escribir... me persigue, igual que me aprieta la tristeza cuando no me puedo colgar de un cachito azul de cielo.
Hoy me siento enferma, me duele el cuerpo, tos seca de tísica, me duele la garganta y la nariz constipada. Y lo único que atino es a seguir con mi tratamiento naturista, 20 gotitas de propóleo, una pastillita de ajo y un ajo machacado. Mi hijo está igual que yo y mi marido comienza. Pero no debe de ser influenza porque no tenemos fiebre, o al menos eso es lo que dice mi desvencijado termómetro que además marca como nuestras temperaturas en 36 grados, o sea que estamos más fríos que una chuleta en el congelador…por Dioss!!.
La casa es un caos, parece que es un campo de concentración minado, en donde no encuentras ni en dónde pisar por temor a una explosión. Hiroshima y Nagasaki en la del Valle. Y yo con ninguna gana de lavar, cocinar, recoger…. Explotemos en
caos por una vez en nuestra vida.Me encantaría estar en una cabaña, rodeada de árboles, un lago y un grillo (que no fuera el de mi conciencia). A Pepito grillo hay que silenciarlo de vez en vez, para que no nos muerda la realidad y se nos escape el lado oscuro.
Y con todo y mi perorata, tengo que pensar qué comeremos hoy y como no tengo nada, pues haré chicharrón en salsa roja y frijoles refritos….auchhh duele volver a la realidad!! Ni modos… ya me voy!!
Shhh cállate ya Pepe grillo… ya voy!!
