Sin poder escribir...reescribo lo de ayer. Cuando me empapo de pasado.
sábado, 30 de mayo de 2009
viernes, 29 de mayo de 2009
Caos en acomodo

¿Cómo comenzar con lo que se vive y se siente en cada pausa, ese aire que hace falta y ahoga ? Esa sensación de saberse perdido en el centro del cielo, pobladísimo de pájaros azules que no saben del canto….insalvables zenzontles que lloran, porque se les ha ido la voz.
Hoy no quiero analizar lo qué diré y el cómo. Si tiene lógica y sentido. Si se llena de asonancias o de versos, si asiste ésa, la del nombre horrible la “Señora Doña Sinalefa” o si las sílabas son las aptas para armar cuartetos.
Siempre me ha costado “organizar” ideas, closets, la casa, mi vida. Así que intentaré de manera organizada relatar el cúmulo de sensaciones vividas durante estos últimos cuatro días.
No sé, si debo dejar reposar éste… mmm... este sentimiento, esta huella, esta conmoción que se me ha sembrado y me ha cimbrado. Dejar reposar los efectos del momento puede resultar tan catastrófico pero también tan correctamente presentable. Y de hacerlo del modo contrario, resultaría un CAOS, como el que impera tantas veces en mi interior, que resultaría francamente INCOMPRENSIBLE. Tendré, como tantas veces tengo… que reorganizar mi caos en acomodo para pretender seguir “SIENDO”.
Lo bueno es que en el Caos, siempre, siempre … ME ENCUENTRO.
Hoy no quiero analizar lo qué diré y el cómo. Si tiene lógica y sentido. Si se llena de asonancias o de versos, si asiste ésa, la del nombre horrible la “Señora Doña Sinalefa” o si las sílabas son las aptas para armar cuartetos.
Siempre me ha costado “organizar” ideas, closets, la casa, mi vida. Así que intentaré de manera organizada relatar el cúmulo de sensaciones vividas durante estos últimos cuatro días.
No sé, si debo dejar reposar éste… mmm... este sentimiento, esta huella, esta conmoción que se me ha sembrado y me ha cimbrado. Dejar reposar los efectos del momento puede resultar tan catastrófico pero también tan correctamente presentable. Y de hacerlo del modo contrario, resultaría un CAOS, como el que impera tantas veces en mi interior, que resultaría francamente INCOMPRENSIBLE. Tendré, como tantas veces tengo… que reorganizar mi caos en acomodo para pretender seguir “SIENDO”.
Lo bueno es que en el Caos, siempre, siempre … ME ENCUENTRO.
domingo, 24 de mayo de 2009
Ya no voy
Ya no voy
De Sinuhé
Ya no voy a convocarte en mi silencio.
Retratada en los feroces monumentos de las noches, no estarás.
No estarás entonces muerte a muerte, recorriendo las cosas,
estas mínimas cosas, las de siempre.
Mi palabra no será más tuya,
ni será tuya la ausencia.
Ni vendrán tus ojos como siempre a buscarme;
a encontrarme.
No. Ya lo sabés.
De los amaneceres sin vos me canso.
Me cansan las fuentes que no tengo;
y me cansan tus otros recuerdos que aún me quedan.
Vagará tu sola presencia agitada,
en enormes y desvalidas noches sin vos.
Y no me atreveré entonces a llamarte;
si me respondés siempre, y me acunás,
fuerte me incubás, en tormentosos nidos de agua.
¿Para qué he de llamarte ya?,
si sé que tenés los ojos cansados y tristes,
tristes de vos y de mí; tristes del miedo.
Farolita taciturna. Niña de la sombra.
Te conozco. Cuanto te conozco.
Y conocerte más me invita a no desear tu nombre, porque muerde.
Hiere y asfixia, destroza mis dedos y desangra mi vida.
Es por eso que no puedo convocarte en mi silencio.
No.
Evito llamarte, asistirte;
me dolés más cuando te marchás que cuando volvés.
Por eso entrego a tu dolorosa faz, mi muerte.
Muero de vos, amor. Y no te llamo.
De Sinuhé
Ya no voy a convocarte en mi silencio.
Retratada en los feroces monumentos de las noches, no estarás.
No estarás entonces muerte a muerte, recorriendo las cosas,
estas mínimas cosas, las de siempre.
Mi palabra no será más tuya,
ni será tuya la ausencia.
Ni vendrán tus ojos como siempre a buscarme;
a encontrarme.
No. Ya lo sabés.
De los amaneceres sin vos me canso.
Me cansan las fuentes que no tengo;
y me cansan tus otros recuerdos que aún me quedan.
Vagará tu sola presencia agitada,
en enormes y desvalidas noches sin vos.
Y no me atreveré entonces a llamarte;
si me respondés siempre, y me acunás,
fuerte me incubás, en tormentosos nidos de agua.
¿Para qué he de llamarte ya?,
si sé que tenés los ojos cansados y tristes,
tristes de vos y de mí; tristes del miedo.
Farolita taciturna. Niña de la sombra.
Te conozco. Cuanto te conozco.
Y conocerte más me invita a no desear tu nombre, porque muerde.
Hiere y asfixia, destroza mis dedos y desangra mi vida.
Es por eso que no puedo convocarte en mi silencio.
No.
Evito llamarte, asistirte;
me dolés más cuando te marchás que cuando volvés.
Por eso entrego a tu dolorosa faz, mi muerte.
Muero de vos, amor. Y no te llamo.
viernes, 22 de mayo de 2009
jueves, 21 de mayo de 2009
Tres gotas de tupida lluvia
I
A veces suenas como si fueras el mar,
y yo tiemblo.
Qué lástima que tan sólo eres viento.
Silbas como trayendo valijas de sal,
y yo pienso.
Qué pena que sólo eres tiempo.
Tarareas como si supieras de amar,
y yo muero.
Qué tristeza… es sólo un lamento.
II
Se me desgrana la tristeza
en la tarde que se angosta,
durmiendo está…un sueño evaporado
contemplando aquél
¡¡DESDIBUJADO OASIS!!
III
Son tres gotas de tupida lluvia
empapando mis cristales.
Todo humedad –habitándome-
y tú… sin temporales que te bañen.
Así es esto de vivir entre pantanos.

miércoles, 20 de mayo de 2009
AUXIIILIIOOO!!
Parece que mi BLOG se volvió loco. Alguién podrá ayudarme? Auchh, me recordé al Chapulín colorado.
No sé que le pasa a mi Blog. Aparecen todas las entradas, desde que inicié en el. Ya realicé mil cosas, tratando de arreglarlo...pero nada!!.
Se pone lento y pesado.... ojalá y alguien sepa qué carajos puedo hacer...toy desesperada.
ABRAZOS.
PD. CREO QUE ME PONDRÉ EN HUELGA HASTA QUE NO PUEDA ARREGLARLO...BUAAA!
No sé que le pasa a mi Blog. Aparecen todas las entradas, desde que inicié en el. Ya realicé mil cosas, tratando de arreglarlo...pero nada!!.
Se pone lento y pesado.... ojalá y alguien sepa qué carajos puedo hacer...toy desesperada.
ABRAZOS.
PD. CREO QUE ME PONDRÉ EN HUELGA HASTA QUE NO PUEDA ARREGLARLO...BUAAA!
domingo, 10 de mayo de 2009
Tiempo y Destiempo

Sé, que quisieras más de dos días de azulada bóveda,
que con tus pies trazas cascos desbocados que me buscan
y en las manos te germinan margaritas al rozarme,
que el corazón cae en arritmia y se traduce en canto.
Sí lo sé, mi amor, lo sé de manera incuestionable.
Como se saben los sabios argumentos.
Igual que la aguja horaria presiente ese último minuto
y se duele de esa cercanía y se vuelve presurosa,
apurando siempre el paso, antes que caer vencida.
Desearía que en medio de éste círculo virtuoso
tú también supieras…
del inconveniente a pintarte de cúpulas azules –algunos días-
de frenar a tus caballos desbocados y guardar tus margaritas
para un miércoles.
Cómo quisiera que tú supieras….
que yo te amo, mi amor, todos los días de la semana
aunque no siempre, esté tan prevenida para ser condescendiente.
martes, 5 de mayo de 2009
El Poeta no debe tocar las Puertas debe Derribarrlas
La verdad es, que esta Pandemia también ha traído buenas cosas. Cási una semana de permanecer en casa con la familia, siempre será bueno. Y entre Pandemia y Pandemia, hemos jugado baraja, compartido la televisión, cocinado juntos alargando la sobre mesa con un horario infinito, en donde se junta el desayuno con la cena y continuámos conversando.
He leído, mandé a arreglar un poquito mi vieja compu, que cada día está más dañada. Cuenta el técnico que tuvo que limpiar 8 años de existencia y se encontró con las cosas más inverosímiles dentro de ella. Pobrecita, igualita que yo.
Bueno, entre lo leído, están dos libros que mis hijos me regalaron el 16 de abril, pasado día de mi cumple. Dos libros de poemas de Jaime Sabines, mi poeta favorito.
El primero es más bien un libro de reflexiones poéticas acompañado de bellísimas ilustraciones. Y el segundo un compendio de poemas en donde el Prólogo fue realizado por Mario Benedeti. Prólogo que me ha emocionado. Por lo que decidí transcribirlo en este blog y en ir poniendo las poesías o reflexiones, que más me han gustado.
Los amorosos callan,
El amor es el silencio más fino,
el más tembloroso, el más insoportable.
En una literatura tan llamativa y difundida como la mexicana, que ha producido poetas tan descollantes como López Velarde, Carlos Pellicer, Xavier Villaurrutia, Salvador Novo, Octavio Paz, Efraín Huerta, Alí Chumacero, José Emilio Pacheco y Homero Aridjis, la oba de Jaime Sabines aparece casi como una isla, en cierto modo disociada de ese corpus poético, peri vinculada en cambio a a la realidad a través de sucesivos y sólidos puentes. Uno de esos nexos es sin duda el amor; otros son la muerte, la inquietud social, la angustia por la existencia, la presencia o la ausencia de Dios. El amor y el humor suponen en Sabiens algo así como la indemnización que cobra por sus desencantos.
Donal F. Fogelquist considera a este poeta un Baudelaire contemporáneo y varios críticos lo vinculan al humorismo corrosivo de Nicanor Parra. Sin embargo, hay en el mexicano una actitud mucho más vital que en el chileno. Entre estos dos nombres aparece con nitidez la frontera que separa la antipoesía de la llamada poesía coloquial o conversacional. Si Parra busca, concientemente o no, dejar tras de sí un lector estupefacto y hasta un lector maltrecho, Sabines en cambio busca un interlocutor, la otra cara del diálogo.
Tal afán comunicativo, tal empeño solidario, establece asimismo una distancia con una personalidad tan invasora como la de Octavio Paz -doce años mayor-, cuya poesía rigurosa pero inclemente suele seducir con toda legitimidad a otros intelectuales, pero en cambio establece una cautelosa distancia con el lector común. Tengo la impresión de que Sabines está más cerca de la poesía abierta de José Emilio Pacheco -trece años menor-, caracterizada por su constante bucear, con palabras conocidas, en lo desconocido, en la falsa eternidad, en el SILENCIOSO ESTRUENDO DEL OLVIDO. Si embargo, y aclaro que Sabines y Pacheco son los dos nombres que más admiro en la actual poesía de México, sus códigos se bifurcan: mientras en Pacheco se detecta a menudo un escepticismo encarnizado - Julio Ortega lo llama: Escepticismo agónico-, en Sabines la desolación acepta una comparecencia paralela y ésta es nada menos que la esperanza.
Tal ves por eso el amor es en Sabines no sólo un sentimiento sino también una herramienta. Así como la palabra Tarumba se convierte en un estupendo comodín que el poeta inventa para entrar en sí mismo y reconocerse, el amor es su clave personal para comunicarse no sólo con la mujer sino con el mundo contiguo, con el próximo prójimo. Cuando se le pregunta por los libros que influyeron en su vida, Sabines encabeza la breve nómina con la Biblia, pero aclara de inmediato: -porque está Salomón- o sea El Cantar de los Cantares y agrega: - y el Eclesiastés, con su hermosa poesía del amor y la vida-. Vale decir que no sólo de la angustia existencial sino también la controvertida liturgia llegan al poeta a través del amor.
Los amorosos - Así se titula uno de sus poemas Arquetípicos- son un centro vital, una intersección de azares, de riesgos, de intenciones: - Los amorosos andan como locos/porque están solos, solos, solos/ entregándose, dándose a cada rato, / llorando porque no salvan al amor. / Les preocupa el amor. Los amorosos / viven al día, no pueden hacer más, no saben-. Y sin embargo, los amorosos se ponene a cantar entre labios / una canción no aprendida. / Y se van llorando, llorando / la hermosa vida-
El poeta juega con el amor casi con la misma fruición con que se entrega al vaivén de las palabras. Cuando ambos escarceos se entremezclan logran un peculiar engarce erótico, consolidado por una aparente sólo aparente inconciencia: - Te quiero porque tienes las partes de la mujer / en el lugar preciso / y estás completa. No te falta ni un pétalo, / ni un olor, ni una sombra-
Sabines es sin duda el más notable precursor de la poesía coloquial en América Latina. Otros le siguieron de cerca - Fernández Retmar, Idea Vilariño, Roque Dalton, Paco Urondo, Juan Gelman, José Emilio Pacheco-, pero el uso que hace Sabines del recurso comunicante en las maniobras del amor otorga un matiz muy personal a su coloquialismo fundacional:- No es que muera de amor, muero de ti. / Muero, amor, de amor de ti, / de urgencia mía de mi piel de ti, / de mi alma de ti y de mi boca / y del insoportable que yo soy sin ti-
A pesar de la tentación que el tema lleva implícita, no se trata de una poesía dulce, ni mucho menos lisonjera. Sobre la veracidad del amor, vuela la imaginación para salvarlo del empalago e insuflarte de paso algo de magia, no demasiad, claro ya que el amor sin realidad suele evaporarse sin dejar rastro.
Es curioso que varios críticos y juzgadores de la obra de Sabines se vean obligados a recurrir a un verdadero enjambre de calificativos para definirla. Para el argentino Anderson Imbert, Sabines es - amargo, escéptico, burlón, doliente, inadaptado, pesimista.- Octavio Paz, por su parte, estima que el humor de su compatriota se convierte en una lluvia de boletas, su risa termina en un aullido, su cólera es amorosa, y su ternura, colérica.
Por su parte el peruano Julio Ortega, además de considerarla poderosa y excesiva, entiende que el desgarramiento dramático, tanto como el escepticismo lúdica y el lirismo a flor de piel, hacen de esta poesía confesional una fuente viva de la emotividad zozobrante del sentido y el sinsentido de la existencia. Para Donal F. Fogelquist, Sabines es un decepcionado de la vida, pesimista y corrosivo.
No creo que tal maraña de adjetivos ayude a descubrir la verdadera profundidad de este poeta exepcional. Lejos de la recatada hondura de su coetáneo Jaime García Terrés, Sabines abre su intimidad, exhibe sin falso pudor sus contradicciones:- Si pudieras escarbar por debajo de las tumbas, no entrarías nada. Es sólo el tiempo el que pone algo en las manos, una fruta, una piedra, algodones o vidrios.- Al lector le complace y le conmueve esa claridad de ahí la enorme popularidad de que goza en su México, donde sus recitales convocan verdaderas multitudes, pero al contiguo intelectual y en particular al vrítivo, puede desorientarle tanta llaneza en la expresión. Quizá se pregunte si todo es tan sencillo como parece, o es tan sólo un artificio, una finta formal.
Por supuesto, no es un artificio. Mi experiencia de lector veterano me dice que Sabines es de una sinceridad casi descarad. Sus contradicciones no son fingimientos sino paradojas vitales, bifurcaciones a las que se enfrenta con su cuerpo y su alma. Por eso nos afecta tanto, por eso nos aluden y dejan lugar a nuestras dudas, por eso pasan a ser intersecciones y perplejidades que sentimos como propias.
La crítica alicantina Carmen Alemany Bay, que en su reciente reveladora Poética coloquial hispanoamericana efectúa un agudo análisis de la obra de Sabines, considera que el poeta del Horal llegó al coloquialismo por una necesidad de expresión, lo cual lo colma de originalidad y por el convencimiento de que el leguaje conversacional era el más indicado para expresar su pensamiento. Y l propio poeta confiesa: - Cómo llegué al lenguaje coloquial. Fue algo natural, instintivo. Simplemente descubrí un camino y lo desarrollé. Marco Antonio Campos, Jaime Sabines: Le di carne y un poco de aire a la poesía mexicana. Proceso, México, 1984.
También el lector se ha afiliado a su entrañable lenguaje coloquial en un ademán natural e instintivo Esta antología temática no es un corto cerrado sin un convite para que nuevas generaciones de lectores ingresen den la obra total de uno de los poetas fundamentales, no sólo de México sino de Hispanoamérica y la lengua castellana.
NOTA: Perdón por los errores de transcripción. En mi máquina no funcionan las comillas, y algunos otros signos, como los paréntesis.
LA INVITACION ESTA HECHA PARA DEJARNOS ENVOLVER EN ESTA POESÍA CONVERSACIONAL E INTIMA, AMOROSA Y DESCARNADA.
He leído, mandé a arreglar un poquito mi vieja compu, que cada día está más dañada. Cuenta el técnico que tuvo que limpiar 8 años de existencia y se encontró con las cosas más inverosímiles dentro de ella. Pobrecita, igualita que yo.
Bueno, entre lo leído, están dos libros que mis hijos me regalaron el 16 de abril, pasado día de mi cumple. Dos libros de poemas de Jaime Sabines, mi poeta favorito.
El primero es más bien un libro de reflexiones poéticas acompañado de bellísimas ilustraciones. Y el segundo un compendio de poemas en donde el Prólogo fue realizado por Mario Benedeti. Prólogo que me ha emocionado. Por lo que decidí transcribirlo en este blog y en ir poniendo las poesías o reflexiones, que más me han gustado.
EL POETA NO DEBE TOCAR LAS PUERTAS
DEBE DERRIBARLAS
PROLOGO
Los amorosos callan,
El amor es el silencio más fino,
el más tembloroso, el más insoportable.
En una literatura tan llamativa y difundida como la mexicana, que ha producido poetas tan descollantes como López Velarde, Carlos Pellicer, Xavier Villaurrutia, Salvador Novo, Octavio Paz, Efraín Huerta, Alí Chumacero, José Emilio Pacheco y Homero Aridjis, la oba de Jaime Sabines aparece casi como una isla, en cierto modo disociada de ese corpus poético, peri vinculada en cambio a a la realidad a través de sucesivos y sólidos puentes. Uno de esos nexos es sin duda el amor; otros son la muerte, la inquietud social, la angustia por la existencia, la presencia o la ausencia de Dios. El amor y el humor suponen en Sabiens algo así como la indemnización que cobra por sus desencantos.
Donal F. Fogelquist considera a este poeta un Baudelaire contemporáneo y varios críticos lo vinculan al humorismo corrosivo de Nicanor Parra. Sin embargo, hay en el mexicano una actitud mucho más vital que en el chileno. Entre estos dos nombres aparece con nitidez la frontera que separa la antipoesía de la llamada poesía coloquial o conversacional. Si Parra busca, concientemente o no, dejar tras de sí un lector estupefacto y hasta un lector maltrecho, Sabines en cambio busca un interlocutor, la otra cara del diálogo.
Tal afán comunicativo, tal empeño solidario, establece asimismo una distancia con una personalidad tan invasora como la de Octavio Paz -doce años mayor-, cuya poesía rigurosa pero inclemente suele seducir con toda legitimidad a otros intelectuales, pero en cambio establece una cautelosa distancia con el lector común. Tengo la impresión de que Sabines está más cerca de la poesía abierta de José Emilio Pacheco -trece años menor-, caracterizada por su constante bucear, con palabras conocidas, en lo desconocido, en la falsa eternidad, en el SILENCIOSO ESTRUENDO DEL OLVIDO. Si embargo, y aclaro que Sabines y Pacheco son los dos nombres que más admiro en la actual poesía de México, sus códigos se bifurcan: mientras en Pacheco se detecta a menudo un escepticismo encarnizado - Julio Ortega lo llama: Escepticismo agónico-, en Sabines la desolación acepta una comparecencia paralela y ésta es nada menos que la esperanza.
Tal ves por eso el amor es en Sabines no sólo un sentimiento sino también una herramienta. Así como la palabra Tarumba se convierte en un estupendo comodín que el poeta inventa para entrar en sí mismo y reconocerse, el amor es su clave personal para comunicarse no sólo con la mujer sino con el mundo contiguo, con el próximo prójimo. Cuando se le pregunta por los libros que influyeron en su vida, Sabines encabeza la breve nómina con la Biblia, pero aclara de inmediato: -porque está Salomón- o sea El Cantar de los Cantares y agrega: - y el Eclesiastés, con su hermosa poesía del amor y la vida-. Vale decir que no sólo de la angustia existencial sino también la controvertida liturgia llegan al poeta a través del amor.
Los amorosos - Así se titula uno de sus poemas Arquetípicos- son un centro vital, una intersección de azares, de riesgos, de intenciones: - Los amorosos andan como locos/porque están solos, solos, solos/ entregándose, dándose a cada rato, / llorando porque no salvan al amor. / Les preocupa el amor. Los amorosos / viven al día, no pueden hacer más, no saben-. Y sin embargo, los amorosos se ponene a cantar entre labios / una canción no aprendida. / Y se van llorando, llorando / la hermosa vida-
El poeta juega con el amor casi con la misma fruición con que se entrega al vaivén de las palabras. Cuando ambos escarceos se entremezclan logran un peculiar engarce erótico, consolidado por una aparente sólo aparente inconciencia: - Te quiero porque tienes las partes de la mujer / en el lugar preciso / y estás completa. No te falta ni un pétalo, / ni un olor, ni una sombra-
Sabines es sin duda el más notable precursor de la poesía coloquial en América Latina. Otros le siguieron de cerca - Fernández Retmar, Idea Vilariño, Roque Dalton, Paco Urondo, Juan Gelman, José Emilio Pacheco-, pero el uso que hace Sabines del recurso comunicante en las maniobras del amor otorga un matiz muy personal a su coloquialismo fundacional:- No es que muera de amor, muero de ti. / Muero, amor, de amor de ti, / de urgencia mía de mi piel de ti, / de mi alma de ti y de mi boca / y del insoportable que yo soy sin ti-
A pesar de la tentación que el tema lleva implícita, no se trata de una poesía dulce, ni mucho menos lisonjera. Sobre la veracidad del amor, vuela la imaginación para salvarlo del empalago e insuflarte de paso algo de magia, no demasiad, claro ya que el amor sin realidad suele evaporarse sin dejar rastro.
Es curioso que varios críticos y juzgadores de la obra de Sabines se vean obligados a recurrir a un verdadero enjambre de calificativos para definirla. Para el argentino Anderson Imbert, Sabines es - amargo, escéptico, burlón, doliente, inadaptado, pesimista.- Octavio Paz, por su parte, estima que el humor de su compatriota se convierte en una lluvia de boletas, su risa termina en un aullido, su cólera es amorosa, y su ternura, colérica.
Por su parte el peruano Julio Ortega, además de considerarla poderosa y excesiva, entiende que el desgarramiento dramático, tanto como el escepticismo lúdica y el lirismo a flor de piel, hacen de esta poesía confesional una fuente viva de la emotividad zozobrante del sentido y el sinsentido de la existencia. Para Donal F. Fogelquist, Sabines es un decepcionado de la vida, pesimista y corrosivo.
No creo que tal maraña de adjetivos ayude a descubrir la verdadera profundidad de este poeta exepcional. Lejos de la recatada hondura de su coetáneo Jaime García Terrés, Sabines abre su intimidad, exhibe sin falso pudor sus contradicciones:- Si pudieras escarbar por debajo de las tumbas, no entrarías nada. Es sólo el tiempo el que pone algo en las manos, una fruta, una piedra, algodones o vidrios.- Al lector le complace y le conmueve esa claridad de ahí la enorme popularidad de que goza en su México, donde sus recitales convocan verdaderas multitudes, pero al contiguo intelectual y en particular al vrítivo, puede desorientarle tanta llaneza en la expresión. Quizá se pregunte si todo es tan sencillo como parece, o es tan sólo un artificio, una finta formal.
Por supuesto, no es un artificio. Mi experiencia de lector veterano me dice que Sabines es de una sinceridad casi descarad. Sus contradicciones no son fingimientos sino paradojas vitales, bifurcaciones a las que se enfrenta con su cuerpo y su alma. Por eso nos afecta tanto, por eso nos aluden y dejan lugar a nuestras dudas, por eso pasan a ser intersecciones y perplejidades que sentimos como propias.
La crítica alicantina Carmen Alemany Bay, que en su reciente reveladora Poética coloquial hispanoamericana efectúa un agudo análisis de la obra de Sabines, considera que el poeta del Horal llegó al coloquialismo por una necesidad de expresión, lo cual lo colma de originalidad y por el convencimiento de que el leguaje conversacional era el más indicado para expresar su pensamiento. Y l propio poeta confiesa: - Cómo llegué al lenguaje coloquial. Fue algo natural, instintivo. Simplemente descubrí un camino y lo desarrollé. Marco Antonio Campos, Jaime Sabines: Le di carne y un poco de aire a la poesía mexicana. Proceso, México, 1984.
También el lector se ha afiliado a su entrañable lenguaje coloquial en un ademán natural e instintivo Esta antología temática no es un corto cerrado sin un convite para que nuevas generaciones de lectores ingresen den la obra total de uno de los poetas fundamentales, no sólo de México sino de Hispanoamérica y la lengua castellana.
NOTA: Perdón por los errores de transcripción. En mi máquina no funcionan las comillas, y algunos otros signos, como los paréntesis.
LA INVITACION ESTA HECHA PARA DEJARNOS ENVOLVER EN ESTA POESÍA CONVERSACIONAL E INTIMA, AMOROSA Y DESCARNADA.
domingo, 3 de mayo de 2009
Buenas, no soy Alejandra, bueno si sí soy :3 pero soy su hija, o sea Ale pequeña.
Esta es una "poesía" que le escribí a mi mamá, ayer por la noche y queria subirsela a su Blog para que fuera sorpresa, pero ya que pase horas tratando de decifrar su contraseña extraña, y no pudé, le tuve que decir para que me dejará, pero la vera hasta mañana.. Asi que espero que les guste, sé que ahora ustedes; poetas, la mayoria o no tradicionales escribe sin prosa, pero yo estoy chapada a la antiguita(:
Me siento toda una poetiza escribiendo aqui.. Soy importante (H) :D
Tras sus brazos me protege
y en sus besos me asila
sí estoy junto a ella
sé que siempre seré bienvenida.
Por las noches aun me arrulla
sin saber que lo hace
solo basta escucharla dormir
para volver a sentirme así.
Su intuición es la mejor
me conoce mas que yo
no hay necesidad de palabras
sabe que con un abrazo, siempre me atrapa.
Y me recuesto en su pecho
y me siento a llorar,
ella me acaricia el pelo
y yo la estrecho aun mas.
Es mi madre, mi compañera de sueños.
la que me baja las estrellas,
me pone una como broche
y cierra los ojos para darme un beso.
Es a la que mas amo
y mas aprecio,
pues su amor a mi
no tiene gota de desprecio.
Esta es una "poesía" que le escribí a mi mamá, ayer por la noche y queria subirsela a su Blog para que fuera sorpresa, pero ya que pase horas tratando de decifrar su contraseña extraña, y no pudé, le tuve que decir para que me dejará, pero la vera hasta mañana.. Asi que espero que les guste, sé que ahora ustedes; poetas, la mayoria o no tradicionales escribe sin prosa, pero yo estoy chapada a la antiguita(:
Me siento toda una poetiza escribiendo aqui.. Soy importante (H) :D
Tras sus brazos me protege
y en sus besos me asila
sí estoy junto a ella
sé que siempre seré bienvenida.
Por las noches aun me arrulla
sin saber que lo hace
solo basta escucharla dormir
para volver a sentirme así.
Su intuición es la mejor
me conoce mas que yo
no hay necesidad de palabras
sabe que con un abrazo, siempre me atrapa.
Y me recuesto en su pecho
y me siento a llorar,
ella me acaricia el pelo
y yo la estrecho aun mas.
Es mi madre, mi compañera de sueños.
la que me baja las estrellas,
me pone una como broche
y cierra los ojos para darme un beso.
Es a la que mas amo
y mas aprecio,
pues su amor a mi
no tiene gota de desprecio.
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