Ayer fue mi primer encuentro cercano (que no del tercer tipo) con las letras.
La tarde pintaba como pinta últimamente… para tormenta. Este cielo gris Defeño me provoca sumirme en un letargo del que me cuesta a veces tanto salir. Habiendo ya determinado que el sábado 26 de septiembre iríamos a la presentación del libro: “ Flor de María”, los grises me invitaban a quedarme en casa jugando Mario Bross. Mi esposo que es muy trucho en eso de obligarme a salir, con las palabras más dulces, me sacó de mi letargo.
Llegamos casi en punto para la presentación a un agradable café con gente amable y natural por quienes fuimos recibidos. Tuvimos la suerte de que alguien nos indicara quien era Luis Felipe Pacheco, autor de la Novela “Flor de María” que sería presentada. Me acerqué a él y me encontré con un hombre apuesto, simpático y sobre todo profundamente humano. Fue algo extraño, como si ya lo conociera de antes. La plática se dio muy natural, se sumó mi marido a la conversación al igual que los Editores, Esteban y Lupita. De verdad sentía que conociera a todos.
Pensaba en tanto tiempo que tengo con mis “intentos de escritura” y nunca antes, haber tenido un acercamiento tan real a quienes de verdad, están empapados de las letras.
Llegó el momento de la presentación y mientras el autor nos regalaba algunos pasajes de su libro en su discurso, yo ya quería llegar a casa para comenzar a leer.
Ahora estoy ya en el Capítulo IX, no me quiero atragantar la historia. Y aunque muero por seguir leyendo, no quisiera acabar, pues estoy disfrutando cada instante de lectura. Sonriendo y llorando, con el alma apachurrada o con los sentidos a flor de piel. Quiero disfrutar a Flor de María, como un manjar inesperado. De esos que no sabes que tendrás alguna vez la oportunidad de probar, pero que una vez asumido el hecho, hay que hacerlo lentamente para quede para siempre hasta el último aroma y sabor de ésta FLOR DE MARIA.
Ya será mañana, donde seguramente lo habré terminado y vendré para dar mis comentarios.
Si me lees Luis Felipe, aquí ando, entre tu libro, las peticiones de pintar el pelo de mi hija, un altero de trastes sucios en la cocina, una paloma y unas inmensas ganas de seguir leyéndote, además encantada de haberlos conocido.
La tarde pintaba como pinta últimamente… para tormenta. Este cielo gris Defeño me provoca sumirme en un letargo del que me cuesta a veces tanto salir. Habiendo ya determinado que el sábado 26 de septiembre iríamos a la presentación del libro: “ Flor de María”, los grises me invitaban a quedarme en casa jugando Mario Bross. Mi esposo que es muy trucho en eso de obligarme a salir, con las palabras más dulces, me sacó de mi letargo.
Llegamos casi en punto para la presentación a un agradable café con gente amable y natural por quienes fuimos recibidos. Tuvimos la suerte de que alguien nos indicara quien era Luis Felipe Pacheco, autor de la Novela “Flor de María” que sería presentada. Me acerqué a él y me encontré con un hombre apuesto, simpático y sobre todo profundamente humano. Fue algo extraño, como si ya lo conociera de antes. La plática se dio muy natural, se sumó mi marido a la conversación al igual que los Editores, Esteban y Lupita. De verdad sentía que conociera a todos.
Pensaba en tanto tiempo que tengo con mis “intentos de escritura” y nunca antes, haber tenido un acercamiento tan real a quienes de verdad, están empapados de las letras.
Llegó el momento de la presentación y mientras el autor nos regalaba algunos pasajes de su libro en su discurso, yo ya quería llegar a casa para comenzar a leer.
Ahora estoy ya en el Capítulo IX, no me quiero atragantar la historia. Y aunque muero por seguir leyendo, no quisiera acabar, pues estoy disfrutando cada instante de lectura. Sonriendo y llorando, con el alma apachurrada o con los sentidos a flor de piel. Quiero disfrutar a Flor de María, como un manjar inesperado. De esos que no sabes que tendrás alguna vez la oportunidad de probar, pero que una vez asumido el hecho, hay que hacerlo lentamente para quede para siempre hasta el último aroma y sabor de ésta FLOR DE MARIA.
Ya será mañana, donde seguramente lo habré terminado y vendré para dar mis comentarios.
Si me lees Luis Felipe, aquí ando, entre tu libro, las peticiones de pintar el pelo de mi hija, un altero de trastes sucios en la cocina, una paloma y unas inmensas ganas de seguir leyéndote, además encantada de haberlos conocido.
9 comentarios:
veo que el libro y autor valieron tu esfuerzo de ir, espero con ansias tu comentario, si tu niña te deja...te abrazo
Invitable el preámbulo de esta Flor.
Espero encontrarla algún día en mi camino y aspirar su aroma....
Saludos.
Según ciertos relatos mitológicos, las mariposas tienen ciertas inclinaciones literarias, sobre todo cuando los libros hablan de "flores" :)
Contra el letargo que a veces nos invade sólo déjate volar (las mariposas saben de eso)
Un beso grande.
-- muchas gracias por conocer a estos amigos, en el primer chance me hago con uno, por supuesto!
Gracias abuela, por tu visita. Y sí ya prontito vinen los comentarios, ya verás.
Un beso Abuela.
Mi querida Marina, será posible que aspires su olor, estoy segura que podemos encontrar la manera.
Espera el siguiente Post y te diré cómo.
Te mando un beso talentosa amiga.
Y bien dices Carlos, todo aquéllo que tenga aroma a flor, me gusta.
Gracias por tu sobrevuelo por estos lares.
Un abrazo Carlos.
Mi querido Jota pe... más bien gracias a ti. Porque esta posibilidad, nació en tu blog y me permitíste este acercamiento. Que te hagas uno me encantaría para tener la oportunidad de conocerte también.
Un abrazo compañero.
¡Por dios! hiciste que el corazón me diera un vuelco, es que...
yo me llamo Flor de María...
¿Podrías decirme quién es el autor y de que editorial es?...por fa...
Gracias.
Publicar un comentario