sábado, 17 de enero de 2009

Memorias de Calendario II



V

Eremita desde la infancia

quizás desde el materno vientre

engullendo orfandades prematuras

desprovista de razones desde el inicio.


Desamparada de motivos

Circunstancialmente aparecida

navegando en mares tranquilos

o en aguas torrenciales.


Dejándome llevar con serenidad

siempre aparente

mientras mi interno

queda siempre suspendido.


Faro en averigua de algún destello

camino en búsqueda de avenida transitable

tiempo en indagación de los relojes

siembra inquisidora de su propio surco.










II

Buscas siempre mis ojos

y eso es motivo suficiente para amarte.

Buscas siempre mis manos

y mis dedos se camuflan sobre tus palmas.


Averiguas mis motivos cotidianos

y encuentras las respuestas en mi boca.

Indagas mi piel que te trastoca…

motivo suficiente para “eternizarse”


Investigas en mis arrugas

los momentos transcurridos indolentes.

Guardas todas tus respuestas

en un frasquito azul con mariposas.







III

Despacio…

que tengo prisa

por tenerte

y retenerte


Despacio…

que mis ganas

corren presurosas

-ríos desbordados-


Despacio…

que los labios

se hacen agua

-y se evaporan-


Despacio…

que como tierra

preciso ser

labrada

con tus manos.


¡Despacio!







IV

Alguna vez “alguien”

me ofreció una estrella,

y la puse a dormir

bajo mi almohada.


Alguna vez, ese “alguien”,

llenó mis balcones con rosas

y suspiros azulados, y yo,

me los tendí sobre los brazos.


También cierta vez fui:

“papalotl”de una umbría

perfumada, de aleteos amorosos

poli cromáticos y tiernos.


En noches como éstas,

me lleno los dedos de brillos,

de estrella adormilada,

y destiendo mis rosas y

mis húmedos suspiros, sobre

páginas en blanco que

llamamos sueños.


Y me vuelo… convertida en lamparilla





V

Vivir, es responder a las fuentes reales

que requieren su devuelta en contenido

una palabra, una lágrima o un suspiro.


Vivir, es caminar con la congruencia

asida de la mano, igual que un niño

que llora cuando quiere hacer rabietas

o se inunda de sonrisas en sus descansos

buscando siempre lo más grande

en las cosa, que a nuestros ojos suenan huecas.


Vivir, es caer y tropezarse

como un trompo que se escapa de la mano

y volver a enrollar aquél hilo

no será nunca, jamás trabajo vano.


Tiempo vendrá en que el trompo gire

y no habrá quien le pare impunemente

rotará y rotará formando órbitas

que con el tiempo danzaran eternamente.


Vivir es dolerse y alegrarse

sentir la tibieza de un sol herido

y el frío de la luna al deshielarse.


Es temblar con el canto del jilguero

o pasmarse con el paso de una estrella,

sentir propias las palabras de un poeta

o temer ante la furia de un guerrero.


Vivir a cada instante ya muriendo.

2 comentarios:

gLeN dijo...

Hermoso!
Logras arrancarme una sonrisa que recuerda momentos y memorias dormidas :)

mariposasalvuelo dijo...

Glen niña bella, tu eres bienvenida SIEMPRE!! y me encanta que te hubiera provocado una sonrisa. TQM. Un beso.