
Cuando habito en las feroces lunas del recuerdo
se llenan de luciérnagas mis manos
y puedo oler con ojos
y tener miradas con los labios.
Entonces es, cuando se me despega la presencia.
Y puedo lloverme o florecerme, y convertirme en “dejavú”
Dejarme ser… sin ser,
tan sólo, ápice de sombra que vaga por esquinas.
Fantasma marginado buscando evocaciones.
Esa vidriera (nocturna) atestada, y yo…. tan sola.
1 comentario:
Hola Ale, que hermoso poema dejas en tu blog, me encanto, esta muy bien logrado y antes que me olvide jejeje quiero decirte que para hacer el índice de tus poemas publicados en Al aire me tienes que hacer llegar dos cosas: titulo de poema y su link correspondiente; así que a buscar poema por poema publicado, copias y pegas en el blog de notas la dirección después el nombre y me lo mandas con eso yo te hago la página.
Besos y pregunta si no entiendes.
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