sábado, 3 de enero de 2009

Mujeres planas...






No me gustan las mujeres rudas, planas, frías . Ésas, sin expresiones en el rostro que no sabes nunca el estado de su corazón, con rostros de Apaches y sí, con una daga siempre desenfundada para ser clavada por la espalda. Prefiero a las mujeres de ojitos de mayo, lluviosos y aguados o a las de risas como piedritas de cascadas. A las que cantan desentonadas, pero cantan sin importarles los acordes. A las que tienen corazón de cristal estrellado más de mil veces.
Y no es que no me guste la crudeza en la expresión, ni que no tolere los exabruptos en una tarde de nubes rosadas, al contrario, son ésas últimas mujeres las que son capaces de extender y prender un polvorín. Sin embargo, las otras, se muerden los labios y aprietan los puños en secreto... todo es en secreto. Profieren maldiciones, les salen sapos y alimañas espantosas por la boca y por los sesos, pero siempre bajito y contenidas. No, no me gustan las mujeres PlANAS.

No hay comentarios: